«La sed», de Paula Bonet

Nº 15
La descripción que hacen las editoriales del nuevo libro de Paula Bonet es un poco extraña y parece querer confundir más que aclarar, máxime cuando La Sed es, como Qué hacer cuando en la pantalla aparece "The End" (Lunwerg, 2014) 813. Truffaut (La Galera, 2015), un trabajo cargado de lirismo que bebe de la gran literatura, de la música, del cartelismo, la escenografía y de sus propias experiencias personales. Para la creación de esta última obra, Paula Bonet se ha tomado su tiempo y lo ha realizado de forma reposada y madura. El resultado supone un canto a la soledad y a la igualdad, con toda su crudeza, acudiendo a artistas como Anne Sexton, Maria Luisa Nombal, Sylvia Plath, Teresa Wilms Montt, Camille Claudel o Virginia Woolf. Trata esta obra de dos voces enfrentadas al ciclo de madurez, al comienzo del lento proceso de desintegración del ser. Con sus temblores, sus contradicciones y la caída en el más profundo vacío.
La Sed, que surge de un momento de ruptura, de lógica introspección, nos cuenta una historia que pretende huir de la etiqueta de género. No es un libro de ilustración apoyado en una narración, ni un relato ilustrado con imágenes: el libro es una obra completa y compleja, que no se puede leer ni mirar sin contemplarla en todo su conjunto. Texto e imagen van de la mano. Los pasajes más duros se resuelven con la línea dura del aguafuerte, grabada con ácido y estampada en un tórculo. Los narrativos, con dibujo. Los más abstractos se resuelven con óleo.
La Sed es el verso desmoronado de una mujer que regresa al espacio de su propia libertad y afronta la gravedad de tiempos inadecuados, vive cada sacudida y supera cada nueva amenaza. La Sed es la reconstrucción de una historia: la nuestra.
Paula Bonet (Vila-real, 1980) es una pintora e ilustradora valenciana que ha colaborado en diferentes proyectos y libros con sus dibujos como el poemario "Si uneixes tots els punts" (Si unes todos los puntos) de la actriz y poeta catalana Estel Solé o la obra "T'estimo, ets perfecte, ja et canviaré" dirigida por Elisenda Roca. Se licenció en Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia y, en el año 2002, obtuvo una beca para completar sus estudios en la Universidad de Santiago de Chile. En 2006 se mudó a Nueva York gracias a otra beca, de Creación Artística, donde estudió en la NYU. Sus estudios fueron mayoritariamente de pintura a óleo y grabados (calcográfico, xilográfico, litográfico), pero a partir del año 2009 decide centrarse en la ilustración. 
La Sed son más de 300 páginas de dibujos, grabados y óleos en los que Paula Bonet se ha encontrado con los pinceles y los procesos más artesanales. Aquí nos encontramos con la ilustradora que tanto interés despierta, pero también la pintora que cuenta historias de una forma diferente, más austera, menos amable, más desgarradora.
En un principio, La Sed iba a ser un homenaje explícito a autoras como Anne Sexton, Teresa Wilms Montt, Sylvia Plath, Woolf o Virginia Ocampo. A esa especie de “iniciadoras”, “despertadoras”. Pero Paula Bonet utilizó la ficción y habló a través de Teresa. Y Teresa intenta ser fiel a esas despertadoras. A su manera de entender el mundo y de relacionarse con su obra artística. Ellas aparecen en pequeños gestos (en un momento del libro Teresa imita a Ana María, la “amortajada” del libro de María Luisa Bombal, cuando juega con ideas suicidas y palpa una “pequeña bestia recelosa” en su bolsillo, el revólver con el que acabará disparando contra un árbol), o en objetivos más concretos: para Woolf era muy importante que sus personajes pudieran leerse como andróginos. Teresa podría ser también un hombre. Se comporta como podrían comportarse Bru o Martín (los otros dos personajes del libro). Su condición física, lógicamente, los aleja de ellos en ciertos momentos (menstruación, penetración, etc.). 
De repente un día nos despertamos y sentimos el vacío: la narración es el hilo argumental de una obra artística en la que, combinando nuevas técnicas (ilustración, grabado, óleo…) se muestra la propia evolución artística a la vez que la literaria.
Dado que Bonet no es escritora ni se presenta como tal —aunque las intimistas narraciones del libro corren a su cargo—, sino que se trata de una ilustradora —cuya trayectoria hemos resumido escuetamente más arriba—, el siguiente libro ha de valorarse bajo un punto de vista gráfico. Sus dibujos son, al fin y al cabo, el motivo principal para hacerse con su obra. Si bien los personajes que presenta y las situaciones que aborda han sido tratados ya en multitud de ocasiones, Bonet confiere a sus protagonistas alguna que otra cualidad personal que los rescata del lugar común en que inicialmente los situaba, ofreciendo al lector un final apagado. Un final que reflexiona, que nos coloca frente a un final inacabado.   
Sus dibujos, la acertada y elegante combinación de colores, las figuras, los adornos, los amuletos, las sutiles piezas, los detalles, los gestos que imprime en los rostros y los cuerpos de sus personajes, tan logrados. Y el particular repertorio de frases entresacadas de libros que la autora ha reunido para esta ocasión. A modo de secuencias cinematográficas
Todas las historias son tristes, dramáticas y abordan relaciones complejas que nunca terminan bien, pero terminan. Paula Bonet retrata de forma intimista y personal (y, sin embargo, nada anodina) distintos amores fallidos, quizá demasiado cotidianos, quizá en un deseo por reflejar una pequeña parte de esas diferentes vivencias que todo ser humano acaba experimentando a lo largo de su vida. Acompañan a estos finales colores tenues con una clara predilección por los tonos azul verdoso y rojo bermellón, dominando aquél sobre los blancos espacios de las hojas que dejan a la mente evadirse bajo el evocador recuerdo de las imágenes enlazadas con sus historias.
Nota. Las imágenes, a excepción de N.º 15, han sido tomadas de la página de la autora en el siguiente enlace: Paula Bonet web.
BONET, Paula. La sed. Editorial Lunwerg, 2014. Paula Bonet fue una de las autoras revelación del año 2014, con más de 10.000 ejemplares vendidos. En Navidades de ese mismo año, la editorial Lunwerg presentó un Kit que incluía una caja con diseño de Paula Bonet en la que se puede guardar lo que uno desee, un ejemplar del libro Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End, una carpeta con cuatro láminas con ilustraciones del libro que se convierten en un precioso calendario y un relato inédito. Ahora podrás bucear también en el proceso creativo de la autora, descubriendo todo el talento y la sensibilidad en esta nueva obra de una de las artistas con más proyección de nuestro país: Paula Bonet (Vila-Real, Castellón, 1980). La pintora e ilustradora valenciana lleva a cabo su primera incursión literaria en este libro de relatos ilustrados (un total de cuarenta historias cortas). "Son historias independientes de amor pero no solo hay desamor o parejas, también hablan de la amistad o el flashback a la niñez. La conexión que une a todos es que se toman decisiones que cierran las historias. Es un libro que habla de finales, de muchos tipos de finales de los que no se quedan ahí. Me gusta pensar que por el hecho de acabar esas relaciones que han sido buenas e importantes, la otra persona no desaparece y pueda mutar a otro tipo de relación que es gratificante en otros aspectos", afirma la autora...