RELATO


Rebeca C. Garin. No soy profesional de la escritura. Escribo por afición y, aunque participé hace algunos años –en 2015– en un libro de relatos, no tengo libros en venta ni intención de publicar ninguno. 
Y, ¿cuál era ese libro de relatos?, ¿de qué trataba?, ¿cómo se titulaba? 

 

Diez autores y once relatos rinden un espléndido homenaje a librerías, libreros, libros y lectores. Policíacas, misteriosas, románticas, fantásticas, realistas... historias extraordinarias con el protagonismo indiscutible de una librería siempre única, como la imaginación de quien la describe y la habita, de quien la dota de personajes y llena sus estantes de libros raros y maravillosos para que el lector se pasee por entre sus prometedores estantes. Por estas páginas transitan encantadoras investigadoras, clásicos que cobran vida, libreros excéntricos, herencias librescas, detectives suspicaces, acertijos de siglos pasados, palabras mágicas que conjuran hechizos olvidados, James Joyce, Hemingway, una dragona y hasta el mismísimo señor de las tinieblas. 
"Nicte", de Rebeca C. Garin, enmarcada en el género policíaco, es una de esas historias que muestran que los viejos pecados tienen largas sombras. [vid.]
El pianista de Rauen. Los niños de la Escuela de Música Belsen, de entre siete a catorce años, acuden a tomar clases de danza, solfeo y piano al centro de Rauen, en Oder-Spree, en el distrito oriental de Berlín. Las profesoras, dos hermanas de mediana edad, imparten todas las clases. Hasta bien entrada la tarde, Matthias, un niño de catorce años, que cursa el último año y cuya casa se encuentra al final de la calle, acude cada tarde de siete a nueve a las duras clases de piano que le imparte su despiadada profesora, Irma Belsen. Un día, al llegar con antelación, presencia un accidente del que no podrá hablar por miedo a perder el prestigio que, como niño prodigio, se ha labrado en esos meses gracias a un peculiar personaje al que sólo él y las hermanas Belsen conocen. Este relato nos desvela los secretos de un joven pianista en el momento que comienza a despegar su carrera. Un accidente mortal, un hombre autista con facultades extraordinarias, una profesora frustrada que intenta proyectar su ambición en otros y un niño que esconde su verdadera pasión por miedo al desencanto conforman esta singular historia sobre la que se estructura la vida de un pianista de éxito al que sólo conoceremos al cerrar la última página de su Diario... [vid.]
Eichenlaub. Antes de la era digital escribía relatos, algunos de los cuales se convirtieron en aventuras conversacionales cuando me inicié en el mundo virtual. En 2014 creé iznaritz «[...] Mi tiempo lo guardará otro y allí quedará, insignificante, mi yo, para el recuerdo. Seré tiempo, sólo un fragmento roto en un reloj, dentro de un bolsillo sordo. La memoria nadará en esta orilla del pantano, nadará conmigo. El tiempo, en cambio, volará a ras de suelo o se mantendrá inmóvil, pensará conmigo. Hará historia sin mí, sin nosotros, se irá contigo […]» Nota. El relato de la aldea de iznaritz se desarrolla en un escenario con apariencia de realidad. Sin embargo, las canciones infantiles y los personajes que se mencionan en él son productos de ficción. Eichenlaub significa «hoja de roble». La villa de Lumbier, su sendero y El pantano de Yesa, en el Paso del Oso, existen; están situados en la Sierra de Leyre, pero no poseen ninguna aldea o comarca llamada iznaritz. Eichenlaub no es un relato a medio terminar, es un relato inconcluso. Se creó para ser así. [vid.]
Otros. Antes de la era digital escribía relatos, algunos de los cuales se convirtieron en aventuras conversacionales cuando me inicié en el mundo virtual. En 2015 comencé a publicar en Wattpad algunos de ellos: «[...] En el mejor de los casos, pasase lo que pasase, debía salir de allí, de aquella pesadilla. Lo primero era averiguar en qué día estaba. En segundo lugar, qué había ocurrido y por qué me encontraba allí. Finalmente, solucionarlo. El lugar geográfico seguía siendo el mismo; cambiado, sí, transformado por las ausencias de sucesivas obras, reformas y adaptaciones que ya en el futuro —mi presente— tendrían lugar. Pero estaba en mi hogar, en Albany, aunque yo ya no fuera yo ...porque no existía. […]» Nota. El relato PhotomaTime se desarrolla en un escenario con apariencia de realidad. Sin embargo, su protagonista, Hugo y los demás personajes así como las situaciones que se mencionan en él son productos de ficción. [vid.]